Condiciones ambientales para pintar

El proceso de pintura involucra múltiples factores que determinan su calidad final; entre otros aspectos se puede afectar la estética, color, textura, adherencia, grado de protección contra la corrosión, vida útil del revestimiento, etc.
Para la correcta aplicación de pinturas, un factor de suma importancia es contar con determinadas condiciones ambientales, las cuales deben ser estables en el tiempo. Para lograrlo EuroFlow ofrece equipos para el control ambiental, secado y curado.


Temperatura controlada

La temperatura ambiental debe oscilar en un rango especificado por el fabricante de la pintura. Generalmente suele ser entre 15° C y 32°C.
Por debajo de los 10°C, el tiempo de secado y curado puede extenderse, complicando la labor e inclusive afectando el recubrimiento.
Por el contrario, una temperatura superior a los 32ºC puede acelerar el secado afectando la uniformidad y la adherencia.
Luego del pintado, la temperatura ambiental, también debe controlarse hasta que esté completo su curado; sobre todo en la noche ya que la temperatura puede descender al punto de congelamiento.
La viscosidad de los fluidos cambia ante las variaciones de la temperatura; si esta baja, el fluido se espesa necesitando mayor dilución. Esto se puede solucionar con un calentador de pintura que aporta grandes ventajas a la aplicación.
Prestar especial cuidado si se pinta al sol, ya que la superficie se encuentra se encuentra a una temperatura superior a la del ambiente, lo que puede modificar su secado y curado, afectando la terminación final.

Robots de pintura

Humedad relativa controlada

El aire del ambiente posee agua en forma de vapor. Cuando esta condensa sobre la superficie a pintar, se contamina con agua afectando la adherencia de las pinturas, el secado, el curado parejo y el brillo (Blooming).
Para evitarlo, como regla general, se suspende el pintado si la humedad relativa es mayor a 85%.
Para ser más precisos, se debe analizar la posibilidad de que se produzca condensación sobre el sustrato. Se puede precisar midiendo la temperatura del aire (de bulbo seco), la humedad relativa (con un psicrómetro de voleo) y la temperatura de la superficie (con un termómetro de superficie). Luego utilizando una tabla psicométrica, se relacionan los valores, encontrando el punto de rocío (Dew point), que es la temperatura a la cual la mezcla aire – vapor de agua condensa. Se recomienda suspender la aplicación cuando la diferencia entre la temperatura de la superficie del sustrato y la del punto de rocío sea inferior a 3º C, ya que es probable que se condense el agua sobre la superficie.
En conclusión, la temperatura del sustrato siempre debe estar 3º C por encima del punto de rocío.
En la jornada laboral, en aplicaciones en el exterior, tener en cuenta que temprano por la mañana y tarde-noche es cuando hay más posibilidades de condensación o rocío.
Excepción: Para la aplicación de inorgánicos de Zinc, ya que la humedad favorece su curado.
Actualmente existen instrumentos que registran automáticamente los parámetros a lo largo del tiempo, con lo que se logra tener un registro de todo el proceso.

Ausencia de polvo

Se debe controlar que no exista polvo en el aire, ya sea del ambiente o de otros procesos como puede ser arenado – granallado. Para ello se utilizan sistemas filtrantes.
Si la aplicación se realiza en el exterior se debe escoger un día sin viento, para evitar que la superficie se contamine con polvo y permitir que la pintura se nivele correctamente, lo que resulta en un correcto acabado final.

Ausencia de vapores

Se debe controlar que no existan vapores de aceites (de otros procesos o de vehículos), ni ácidos.

Iluminación

Una correcta iluminación es fundamental para el correcto pintado.
Se suele recomendar una iluminancia media de 1000 lux. Es fundamental la correcta elección de las lámparas y artefactos para que no se distorsione la visión de los colores.

Cabinas de pintado

Es el equipamiento indicado para controlar en planta las condiciones ambientales, logrando valores óptimos para el correcto pintado. Cuentan con filtrado del aire, para evitar la presencia de polvo en el interior y además para controlar la emisión a la atmósfera. El control de la temperatura y humedad se logra con aislamiento térmico, intercambiadores de calor y equipos de calefacción a gas o gasoil.
Una correcta ventilación permite que se evaporen los disolventes y el producto aplicado seque correctamente.
También pueden ser utilizadas en modo secado, luego de la aplicación. Esto se logra elevando la temperatura del interior de la cabina, con el sistema de calefacción o mediante sistemas infrarojos.
La iluminación se diseña según el tipo de piezas a pintar, de manera que queden bien iluminadas todas las zonas. El cálculo se realiza con software específicos, que arrojan un mapa de iluminancias tridimensional, que detalla los valores en cada plano, ya sea horizontal y vertical e inclusive sobre la pieza.

En obra

Es preciso en todo momento realizar mediciones de las condiciones ambientales e inclusive realizar una previsión basada en el servicio meteorológico.

Deshumidificadores de aire para tareas de pintado

Se suelen utilizar en lugares cerrados como ser tanques o espacios confinados donde se requiere un estricto control de humedad.
Si bien existen dos métodos para deshumidificar el aire, uno por ciclo refrigerativo y otro por absorción, es este último el utilizado en procesos de pintura en grandes recintos.
El principio de funcionamiento se basa en hacer circular una corriente de aire por un cilindro higroscópico rotativo (normalmente de silicio), que absorbe el vapor de agua contenido en el aire y luego es devuelto seco al ambiente por su salida.
El sistema rotativo, luego descarga su humedad en el ambiente exterior por medio de una corriente de aire caliente; lográndose una reactivación del medio absorbente y un proceso continuo.
Las corrientes de aire de proceso y reactivación, tienen sentidos opuestos y suelen estar separadas por sellos estancos recubiertos con PFTE.
El aire a tratar es reciclado, pasando una y otra vez, a través del equipo, para optimizar su uso, y secarlo cada vez más.
Su alta eficiencia los hace aptos para lugares en los que se necesita alcanzar una humedad relativa menor al 35%.
Las dimensiones del equipamiento están relacionadas con el caudal de aire a secar.
Su utilización es muy frecuente, para reducir la humedad relativa, en tareas de pintado de bodegas en buques que se encuentran bajo la línea de flotación, en donde las paredes en contacto con el agua están frías y suele haber condensación.